lunes, 30 de noviembre de 2009

LA PSICOPATIA

Los psicópatas no pueden empatizar ni sentir remordimientos, por eso interactúan con las demás personas como si fuesen cualquier otro objeto, las utilizan para conseguir sus objetivos, la satisfacción de sus propios intereses. No necesariamente tienen que causar algún mal, pero si hacen algo en beneficio de alguien o de alguna causa aparentemente altruista es sólo por egoísmo, para su único y exclusivo beneficio.

La falta de remordimientos radica en la codificación que hace el psicópata del otro, es decir que el quitarle al otro los atributos de persona para valorarlo como cosa es uno de los pilares de la estructura psicopática.

Los psicópatas tienden a crear códigos propios de comportamiento, por lo cual sólo sienten culpa al infringir sus propios reglamentos y no los códigos comunes. Sin embargo, estas personas sí tienen nociones sobre la mayoría de los usos sociales, por lo que su comportamiento es adaptativo y pasa inadvertido para la mayoría de las personas.

Además, los psicópatas tienen como característica el tener necesidades especiales y formas atípicas de satisfacerlas, que en general implican cierta ritualización. El acto psicopático hacia el otro se configura mediante la necesidad del psicópata y su código propio, que desde su punto de vista lo exime del displacer interno.

El problema de las necesidades de los psicópatas es que al no ser compartidas por el grupo, no pueden ser comprendidas ni generar empatía, por situarse fuera de las leyes de la costumbre y del bien común, aunque son sentidas con fuerza e impele a la acción para el psicópata.

Además los psicópatas tienen un marcado egocentrismo, una característica que pueden tener personas sanas pero que es instrínseca a este desorden. Esto implica que el psicópata trabaja siempre para sí mismo por lo que cuando da es porque está manipulando o esperando recuperar esa inversión en el futuro.

Otra nota común es la sobrevaloración de su persona, lo que los lleva a una cierta megalomanía y a una hipervaloración de su capacidad de conseguir ciertas cosas y la empatía utilitaria, que consiste en una habilidad para captar la necesidad del otro y utilizar esta información para su propio beneficio, lo que constituye una mirada en el interior del otro para saber sus debilidades y obrar sobre ellas para manipular.

Ciertos autores de la corriente psicoanalítica suponen que la razón por la cual una persona psicópata es una persona perversa es porque se trata de sujetos cuya personalidad depende en gran medida de mantener el principio de realidad, pero careciendo de superyo. Esto hace que la persona psicópata pueda cometer acciones criminales u otros actos cuestionables con total falta de escrúpulos, sin sentir culpa.

Una personalidad psicopática no se restringe al asesino en serie, tal y como sugiere el estereotipo más extendido en nuestra sociedad acerca del psicópata. Un psicópata puede ser una persona simpática y de expresiones sensatas que, sin embargo, no duda en cometer un delito cuando le conviene y, como se ha explicado, lo hace sin sentir remordimientos por ello. La mayor parte de los psicópatas no cometen delitos, pero no dudan en mentir, manipular, engañar y hacer daño para conseguir sus objetivos, sin sentir por ello remordimiento alguno.

A efectos penales, hace mucho que se planteó el dilema sobre si una personalidad divergente de este tipo es imputable, especialmente cuando se trata de una estructura psicótica. Debido a que el concepto de enfermedad mental quedó en desuso (ya sea personas sádicas, violadoras, estafadores, o cualquier otra actividad reprobable que desarrolle el psicópata), se tiende a sostener que le corresponde punición, dado que la persona mantiene conciencia de sus actos y puede evitar cometerlos. También influye el derecho colectivo de la sociedad a protegerse de sus acciones.

En España también se considera imputable a todos los efectos, sin que la psicopatía oficie de atenuante de delito ante el tribunal. Esto quiere decir que tienen responsabilidad y plena culpa.

Es importante saber que la psicopatía es incorregible, aunque se pueden utilizar fármacos antipsicóticos para reducir su impulsividad y rehabilitación conductual con una alta disciplina, pero las terapias de rehabilitación habituales no sólo son ineficaces, sino peligrosas. Dada su incapacidad para empatizar, y que la empatización hacia sus víctimas es el pilar principal de todo proceso de rehabilitación social por el que pasan los delincuentes, la rehabilitación de los psicópatas se está basando en el egoísmo del propio sujeto, fomentando una conducta que le reporte beneficios y evite penas.

Actualmente se ha desarrollado un escáner que lee la zona del cerebro que contiene nuestras intenciones, antes de realizarlas, y se baraja la posibilidad de usarla en un futuro para descubrir nuevos casos de psicopatías. Este escáner o tomografía por emisión de positrones (PET en sus siglas en inglés) permite leer la actividad del cerebro ante determinados estímulos. Los estímulos relacionados con las capacidades de empatía se encuentran ausentes en el lóbulo prefrontal del cerebro en el caso de los psicópatas, ya que, por lo que sabemos de neurología, el lóbulo prefrontal es el mecanismo principal de nuestros razonamientos morales, y en el caso del psicópata se halla inactivo ante un estímulo que sugiera empatía hacia terceras personas.


CARACTERISTICAS

Encanto superficial e inteligencia

-Ausencia de delirios u otros signos de pensamiento no racional

-Ausencia de nerviosismo o manifestaciones psiconeuróticas

-Escasa fiabilidad

-Falsedad o falta de sinceridad

-Falta de remordimiento y vergüenza

-Conducta antisocial sin un motivo que la justifique

-Juicio deficiente y dificultad para aprender de la experiencia

-Egocentrismo patológico e incapacidad para amar

-Pobreza generalizada en las principales relaciones afectivas

-Pérdida específica de intuición

-Insensibilidad en las relaciones interpersonales generales

-Conducta extravagante y desagradable bajo los efectos del alcohol y, a veces, sin él

-Amenazas de suicidio raramente consumadas

-Vida sexual impersonal, frívola y poco estable

-Incapacidad para seguir cualquier plan de vida



6 comentarios:

Ana dijo...

Ahora lo entiendo todo... gracias Olga!

cotaku dijo...

Qué detallado! :D Gracias :)
Hay cifras del porcentaje de psicópatas en la población? Y cifras por grados? (el porcentaje de los psicópatas más "peligrosos")

Steven Pinker comentaba algo acerca de la psicopatía a nivel de psicología evolutiva, en "The Blank Slate" (Tabula Rasa). No tengo el libro a mano, pero tengo apuntada una frase del capítulo 14 (The many roots of our suffering):
"psycopathy is a cheating strategy that evolved by frequency-dependent selection".

Creo que de lo que hablaba es que, como en Teoría de Juegos, el número de "cheaters", o gente que se aprovecha de los demás en una sociedad es más o menos reducido porque la sociedad no los puede mantener. A nivel evolutivo se llega a un equilibrio, pero los "cheaters" (incluidos los psicopatas) no llegan a desaparecer nunca. Me pregunto si hay sociedades en las que hay más cabida para "cheaters" y psicópatas que en otras...

Angel dijo...

¿Se puede controlar/suprimir el psicopata potencial desde la etapa de niño?

¿Un autoconocimiento profundo de sí mismo (conducta, pensamiento, sentimientos...) podría generar un autocontrol en la fase adulta?

Olga dijo...

Gracias a todos/as por vuestros comentarios, ya veo que este tema es de interés.

Ana por lo que veo acabas de descubrir que alguien de tu entorno es un psicópata, sólo espero que te mantengas a distancia. :)

Otaku, de los porcentajes, se dice que el 2% de la población Española es psicopata, aunque yo pienso que es más pero estan todos muy camufladillos, estos suelen pasar desapercibidos y no es necesario que realicen un acto violento, eso si suelen mentir, ser manipuladores entre otras características ya mencionadas.

Referente al libro de Steven Pinker, me parece muy interesante lo que mencionas.
Es posible que el número de psicopatas aumente en Estados Unidos.

Según los estudios la psicopatía Psicopata es incorregible, aunque se pueden utilizar fármacos antipsicóticos para reducir su impulsividad y rehabilitación conductual con una alta disciplina, pero las terapias de rehabilitación habituales no sólo son ineficaces, sino peligrosas. Dada su incapacidad para empatizar, y que la empatización hacia sus víctimas es el pilar principal de todo proceso de rehabilitación social por el que pasan los delincuentes, la rehabilitación de los psicópatas se está basando en el egoísmo del propio sujeto, fomentando una conducta que le reporte beneficios y evite penas.

A través de un escáner o tomografía por emisión de positrones (PET en sus siglas en inglés) se ha podido leer la actividad del cerebro ante determinados estímulos. Los estímulos relacionados con las capacidades de empatía se encuentran ausentes en el lóbulo prefrontal del cerebro en el caso de los psicópatas, ya que, por lo que sabemos de neurología, el lóbulo prefrontal es el mecanismo principal de nuestros razonamientos morales, y en el caso del psicópata se halla inactivo ante un estímulo que sugiera empatía hacia terceras personas.

Bueno espero haber aclarado algunos puntos, y cuidado con los psicópatas, solamente os utilizarán para sus propios beneficios.

Christian dijo...

muy bueno olga!!

tengo dos preguntas:

1. ¿existen grados dentro de la psicopatia?

2. ¿puede una crisis de valores desembocar en psicopatia?

muy interesante!!

Olga dijo...

En principio no hay ninguna clasificación en grados referente a la psicopatia, pero esta claro que la combinación de diferentes factores pueden afectar de una manera u otra en la actuación del psicopata.
Ej. El nivel sociocultural, el coeficiente intelectual, otros desórdenes añadidos al de la psicopatia, etc.

Referente a la pregunta de la crisis como desencadenante de una psicopatia, te diria que el psicopata ya nace psicopata, ahora una crisis puede hacer que intensifique alguno de sus rasgos, o precipite conductas que de no ser por la crisis, no hubieran ido más allá.

Espero que haya contestado alguna de vuestras preguntas.

olga