miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA CONTINUACION DEL ENOJO.......





DISPERSAR EL ENOJO

1.
INTERRUMPA LO QUE ESTA HACIENDO

Cuando comiences a tener pensamientos que te provocan, que te causan enojo,
permítete un tiempo para interrumpirlos, haz un descanso. Algunas veces puede ser útil aislarse de otras personas, un rato de soledad puede calmarlos. Lo mejor es que vayas a un lugar tranquilo y te relajes unos momentos. Regresa a tus actividades cuando te sientas calmado/a.

2.
RESPIRA

La Respiración debe ser lenta y profunda. Es una de las maneras más rápidas y fáciles de
tranquilizarse.
Respira
profundamente para aumentar la sensación de relajación. Trata de inhalar lo más profundamente posible. Nota como tu estómago se expande al inhalar. Exhala por la nariz y repite este proceso. Continúa respirando de esta manera durante un par de minutos. Piensa en cualquiera de las tensiones que estas viviendo y déjala salir al exhalar. Esta respiración concentrada te dará tiempo para pensar, y puede reducir la exaltación física que impulsa el enojo.

3.
EJERCICIO

El ejercicio permite mantenernos sanos, dispersa el enojo, además de liberarnos de la ansiedad entre otros beneficios.
El ejercicio vigoroso como nadar, correr, ir en bicicleta o los ejercicios aeróbicos pueden proporcionar una salida natural para el
estrés y el enojo. El ejercicio nos permite liberar endorfinas, sustancias químicas presentes en el cerebro que actúan como tranquilizantes naturales y producen la relajación.
Un paseo largo también puede ayudar a reducir los pensamientos y las sensaciones de enojo.

1 comentario:

cotaku dijo...

Acerca de "interrumpir lo que estás haciendo", me he acordado de algo que lei en el libro de Jill Bolte Taylor, "My stroke of insight". Creo que decía que ella contaba 30 segundos o algo así. Creo que decía que era el tiempo que duraba la reacción química producida en la amígdala (el cerebro primitivo o "reptiliano"), que nos hace a actuar impulsivamente. Decía también que al principio costaba más tiempo, porque nosotros mismo retroalimentamos ese "mal rollo" con pensamientos negativos, por lo que la amigdala no dejaba de producir esos "malos rollos químicos". Creo que concuerda con lo que dices de "salir de la habitación durante un rato", jejej. Según Bolte, con práctica no debería requerir más de esos 30 segundos, para matar la primera reacción química y no dejar ni las brasas, jeje.

Creo que las pautas que das pueden ser útiles para cualquier pensamiento negativo, no? Yo no me suelo enojar, pero a veces le doy muchas vueltas a cualquier tontería, y me va bien ir a nadar :) Deben ser las endorfinas, jeje ;)