viernes, 9 de abril de 2010

EMILIO FLORES, Un ejemplo a seguir


En los tiempos que corren a menudo escuchamos como los jóvenes o adolescentes cometen algún delito, escuchamos sobre su falta de valores y respeto. Olvidamos que una vez fuimos adolescentes y pensamos que lo único en que piensa un adolescente es en divertirse y en el botellón. Como si estos no tuvieran sensibilidad o la capacidad de entendimiento.

La historia de Emilio es como una bocanada de aire fresco, un ejemplo a seguir, y nos trae un mensaje contundente. Los Adolescentes, SI TENEMOS valores, SI TENEMOS sensibilidad, SI SABEMOS ser responsables, SI NOS importa lo que pasa a nuestro alrededor y también NOS GUSTA DIVERTIRNOS.

La historia de Emilio es la representación de muchos jóvenes que al igual que él luchan día a día por ser mejores a pesar de las dificultades del camino.

Te agradezco Emilio tu interés por participar en este blog amigo. Un blog que busca el éxito de todos aquellos que no se conforman con ser uno más, si no que quieren sobresalir, siguiendo el camino de lo correcto. Espero que tu pequeña biografía, impulse a otros a participar, a seguirte.

A partir de aquí te deseo muchos éxitos en tu vida y que estoy segura de que vas a conseguir.


Me llamo Emilio Flores García, tengo 16 años, y me inicié en la música con 6.

El principio fue bastante extraño, ya que, para entonces, yo hacía piscina, que era una cosa que a mí me gustaba, y mi madre decidió que yo hiciera también una cosa que a ella le gustaba; música.

Siguiendo lo anteriormente dicho, me apuntaron al Conservatorio de Manresa, y la primera semana, lo más impresionante es, que salía de clase de solfeo llorando. Eso a mi madre no le importó, ella quería que yo siguiera aprendiendo música, y eso hice.

Al cabo de un año, en la escuela, me hicieron cantar un¨solo¨ en el concierto de navidad, ya que la profesora de música de entonces, dijo que tenía una bonita y buena voz para ello. El ¨solo¨, por lo que la otra gente me recuerda (yo no me acuerdo, era pequeño aún), me salió muy bien, tanto que una de mis profesoras les comentó a mis padres que yo tenía posibilidades de entrar en la Escolanía de Montserrat (esa profesora que he comentado, tuvo dos hijos en la Escolanía, por ese motivo lo comentó). Cuando mi madre oyó eso, pensó que la estaban engañando, ya que ella veía a los escolanes como niños con dotes especiales y mayores, y a mí, aún me veía, como ella lo denominaba, un “bebé de 7 añitos”.
De hecho, era cierto, yo tan pequeño y me pusieron en camino para entrar en la escuela de música más antigua de Europa, con tan solo 7 añitos.

Ahí considero yo que empezó mi pequeña “carrerita musical”, cuando hice el primer ¨solo¨ y me llevaron a aprender con una profesora particular de música que todos los alumnos que había preparado para entrar en la Escolanía, habían entrado.

Me pase 3 años, desde los 7 hasta los 10, haciendo pruebas para entrar. Mi intención, cuando tuve los 8 años y durante todo aquel año, no era quedarme en la Escolanía a aprender si al final me cogían, mi intención era, y yo siempre lo decía, que lo qué quería era demostrar que yo podía entrar sin problemas en la Escolanía. Y entré! Excepto que en una cosa fallé, me acabo gustando tanto la Escolanía, que me quedé.

Durante los 4 años que estuve en la Escolanía, desde los 10 hasta los 14, hice los estudios generales (matemáticas, catalán, castellano…), y hice los estudios de música (solfeo, canto coral, piano y oboé).

Canté en muchos pueblos y ciudades de Cataluña. También canté en lugares de España, como en la Almudena de Madrid o en la recogida de la Cruz de Alfonso X el Sabio otorgada a la Escolanía, también en Bilbao, Ibiza y Málaga. Fuera de España también hicimos algunas giras, a Hungría, Suiza, Italia, Francia, Polonia, Inglaterra y Andorra. Era muy divertido, y fascinante el poder viajar a estos lugares.

En este momento, sigo estudiando música, clases de solfeo, clases de canto y de oboé. Complemento el estudio de música haciendo Aikido, lo cual me ayuda a estar mucho más centrado.

La verdad es que la música me ha dado un temple y un saber estar, y se podría decir que ese temple y saber estar, lo tengo gracias a mi madre, ya que, si ella no me hubiera apuntado a hacer música, y me hubiera incitado a continuar, yo ahora, probablemente, no sería quien soy.



Muchas gracias mamá!
Emilio Flores García

4 comentarios:

Salvador dijo...

Bueno, yo sólo puedo decir que Emilio es un chico muy especial y que, realmente, es un ejemplo a seguir.
Tengo el placer de compartir con él algún tiempo durante la semana.
Mi admiración y afecto para Emili.

cotaku dijo...

Genial!! :D
El sábado pasado fui a un concierto de música clásica, de la UNG SYMFONI noruega, que actuaban en Tokyo. Todos los chicos y chicas eran muy jóvenes, y tuve la suerte de sentarme en primera fila y verles las caras. Se veía que disfrutaban un montón, sonreían, se emocionaban también con la música, y se contagiaba todo al público. Y aunque yo no conocía la mayoría de las piezas que tocaron, es el concierto que más he disfrutado.
Espero poder escuchar a Emilio también algún día!! :D

Olga dijo...

Si COTAKU, estoy contigo un concierto te puede transmitir mucho. Yo cuando fui a ver Opera show, tuve la oportunidad también de escuchar a un grupo de jovenes tocando cada uno diferentes instrumentos. Una en concreto tocaba el violin, y la gente se emocionó tanto que todos nos levantamos aplaudiendo. Esos momentos son impactantes y el efecto te puede durar por Días, incluso años.

Quizás un día Emilio, pueda grabar algo de lo que toca y ponerlo en este blog, que sigue mucha gente.

CON FE Y EMOCION, todo se puede conseguir.

Alexis dijo...

Uau,soy compañero de Emili en aikido y en verdad lo poco que le conozco transmite mucha serenidad.Me apasiona tambien la musica en general y como dice Olga seria un regalazo colgar alguna grabacion que tenga.
Saludos!